¿Cómo mides el éxito en la Industria de la Música?
Esta es la única carrera en donde el estatus de super estrella es sinónimo de éxito.
Indies, esta semana la quiero comenzar con una reflexión acerca del éxito como artista en nuestra industria y como tus expectativas, o peor aún, las de alguien más, pueden afectarte emocionalmente y hasta en la forma en la que manejas tu carrera e implementas tus estrategias de crecimiento.
Artista, si esta fuera la última vez en la que me dirijo a ti, te diría esto:
Siempre vemos la medición del éxito en términos de números, sobre todo en la era digital, números en redes sociales, números de streams. Y aunque es entendible como indicador del crecimiento progresivo del artista, no lo es todo y ya no sorprenden a nadie, o al menos no a quienes realmente sabemos leer y diferenciar entre el consumo orgánico y el pagado, o el forzado. Los números se utilizan para medir la efectividad de una estrategia, el impacto de una publicación, el engagement y conexión con tu audiencia, para aprender de los fans y convertir este conocimiento en una herramienta de marketing, e incluso como indicador del gusto musical de tu nicho, ese pedazo de audiencia a quienes les encanta tu propuesta.
La música es creatividad, como todo el arte, es un tema subjetivo, no es un concurso de popularidad que francamente solo le ayuda a tu baja autoestima o a la “reputación de quienes andan de perritos falderos de la industria, además, no contribuye en la construcción de una carrera artística sustentable, esa que vas a comercializar, primero, haciendo shows, vendiendo merch, suscripciones, experiencias, alianzas con marcas, mucho antes que el streaming en plataformas y los views de tu canal.
En el desarrollo artístico se requiere mucho más que la data y el consumo generados por una publicación viral en TikTok. Hay otras cosas que son esenciales para preparar a un artista para el éxito.
De nada sirve tener un momento de exposición masiva que te de la oportunidad de hacer entrevistas, de compartir tu proyecto con todo el mundo solo para mostrar que no hay mucho más detrás, que no hay una identidad definida desde el principio y que claramente has estado jugando al juego del “a ver que pega” desde el primer lanzamiento. No hay una narrativa como soporte de tu carrera musical que le de la credibilidad necesaria como para superar la barrera de la tendencia y la moda.
Como en cualquier otra profesión, los médicos, un futbolista, un empresario, hay un periodo de incubación, aprendizaje, gestación, desarrollo, un proceso creativo que eventualmente te permita estar listo para atravesar esa gran puerta de la oportunidad, cuando se abra.
Nada supera a la calidad de tu trabajo ni el proceso de desarrollo artístico.
Te quiero invitar a que no busques el éxito de la noche a la mañana, a que no te desgastes buscando atajos y por el contrario disfrutes el proceso de convertirte en un artista importante. Si estás en este negocio por las razones adecuadas tendrás la resiliencia necesaria para superar todos los obstáculos y los retos que inevitablemente la carrera te va a presentar.
¿Por qué haces música?
Todos aquellos que entran a la música para ser famosos están destinados a fracasar. Los que entran por el poder, la influencia social y el “dominio del mundo”, van a fallar. La búsqueda de la fama no es motivación suficiente para mantener la pasión y la disciplina requerida para llegar a una posición que te de la más mínima posibilidad de triunfar.
Por alguna razón esta carrera es la única en donde el éxito es sinónimo de super estrella, y no es así.
Los aficionados tocan una guitarra para impresionar a los demás. Los verdaderos músicos dominan su instrumento para alimentar el alma y compartir propuestas artísticas memorables, el resto se da por consecuencia y regularmente te da para vivir.
Cuando escucho conversaciones en donde la música del artista pasa a segundo plano y los sellos o empresarios solo se preocupan y ocupan por el número de listeners y suscriptores, me doy cuenta que un gran sector de la industria está dejando fuera al activo más valioso, el jugador número uno del partido, el artista.
Sería muy bueno que la industria se enfoque más en el proceso creativo y el aporte musical de un proyecto, que vuelvan los empresarios a tu equipo como artista y que los “porristas” se queden viendo desde las gradas.
No existe una sola forma de sobresalir en la nueva industria de la música, y no se trata de quién vende más, tiene más listeners, seguidores en redes o llena más estadios, el éxito es un cuestión personal, punto.
Nadie puede definir el éxito por ti. Yo lo defino como el hacer lo que amo, vivir de lo que me apasiona, poder mantener un estilo de vida con el que todos los días me despierte contento y agradecido, llevar el pan a la mesa, tener un techo, comida calentita y cuidar a mi familia. Tu felicidad debe estar presente en cada una de las decisiones que tomes en tu carrera.
La felicidad es una gran definición de éxito, no tiene que ser meramente económico, ni una cuestión de poder, influencia o fama.
No todas las inversiones rinden frutos en forma de dinero, algunas te dan su retorno en forma de arte, música, esperanza, amor, legado, comunidad. Cuando estés en el estudio, no tomes desiciones creativas basadas simplemente en el éxito comercial, pregúntate si estarás orgulloso de tu trabajo, de tu catálogo, de interpretar y defender esa música en el escenario. Esa es la verdadera motivación para seguir adelante.
Este es un juego de amor. No utilices las métricas y estándares de otros para el éxito, cada quien juega su juego como mejor le conviene en este negocio.
Followers, likes, streams, views, suscriptores.
Quiero decirte que conozco a muchísima gente “exitosa” con miles de followers en redes y algunas canciones en los millones de streams, pero con un trabajo de 9 a 5, y son infelices.
Una buena forma también de medir el crecimiento es cuando reconoces tu avance en el contexto de tus propias metas y objetivos, de haber encontrado tu identidad y narrativa, de tu equipo de trabajo, del portafolio de activos que estás creando para poder ofrecer tu negocio a un inversionista, de tus lanzamientos, del catálogo que estás componiendo. Crear la música que amas, que tú musica ayude a otros, cuando estás aprendiendo constantemente, y cuando estás siempre en un mejor lugar que en el que estabas ayer.
¡Eso es el éxito cada día, todos los días, en la industria de la música!
Amor del bueno ❤️
Quiero brindarte el contenido, las herramientas, los contactos y el conocimiento para que forjes una carrera como artista y empresario en este negocio de acuerdo con lo que tú consideres, de corazón, que es el éxito. Si no te has suscrito a este boletín y academia en línea considera hacerlo, me encantaría que aprendamos y trabajemos juntos.
José “Gonzo” Otero


